3 de octubre de 2007

Payasos disfrazados de demócratas

En lo personal gozo increíblemente cuando los espantajos que dicen representar a la izquierda mexicana y latinoamericana intentan meterse en un debate intelectual uno a uno en lugar de pontificar frente a sus habituales pandillas de aplaudidores.
Al nuevo embajador de Venezuela en México, Roy Chaderton, se lanzó durante un foro en la Facultad de Filosofía de la UNAM contra el escritor mexicano Carlos Fuentes, de quien dijo, se ha convertido en un "gringo viejo".
Fuentes, quien antes ha calificado al presidente Hugo Chávez de "payaso continental" y de "fascista disfrazado de izquierdista", respondió mediante un artículo publicado el sábado en el diario Reforma, en el cual advierte que Chaderton “no distingue entre la libertad del escritor y la discreción del embajador” y "demuestra, tristemente, que él es sólo el bufón de un bufón, el Rigoletto servil del César tropical".
Chaderton "se burla de mis libros con juegos de palabras elementales. Yo soy más elemental que él", escribe Fuentes; el embajador venezolano "tiene nombre de pescado, de clapedide osificado, con cabeza dura, rabo amarillo y cola homocerca", y aclaró que eso significa "sin columna vertebral, sábalo".
A los señalamientos del embajador sobre su “avanzada senilidad”, el mexicano simplemente deja constancia de tener ochenta años, “la cabeza clara y las definiciones también”
Sólo los imbéciles pueden creer que ver a Chávez como un dictadorzuelo significa que George Bush está en las antípodas. Pero así son estos eternos perdedores, que sólo aspiran a terminar sus días con un balazo en la cabeza o a terminar sus días podridos de no haber conseguido nada. Fuentes podrá no caernos bien a muchos, pero sabe lo que dice, cuando remata su artículo: “Al embajador le deseo larga vida, aunque en su caso esto suene a maldición”.
No hay nada peor que la vida para alguien que se siente cercado por el mundo entero.

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